Boletín del Centro Científico del Cuzco

-2Q- ·~ctual, por la mezcti con e~ t-Sp<üiol, "!Juana'' significti un modo ~mperati vo d.el verbo eácannt-ntar, faltándole sólo l1i. pnrtícula y para sei• Imperativo; ('Oauri'' ó "'Caúti": no tieucn significación en q_qMsh%ia, ~· por· lo mismo cr't:•emos· huya sido una alteri1~iól;l. pos ~c ­ nor de algirna otra te rminación; pero sin temor de equivocar :cos po~etnos a~i'Inat·: que ·la ' vt>rdadera. dicció,o qqneshuci, <lel 'cerro anr· que se dice tl()sapa1'e'ció 'la b'arretilla de' oro, foé las <le "1I1wnay" lOialfuayí"do~ -y(;li'}>.b·s;·qt1e·sigu ifünn : e~formie'úta y mira; á rnériío d e las pruebas siguientes: i·;»· por que <los extraujeros solo9, como l\Ianeo Kcapác y Md~na Oello que venían, aunque sm1yr y cantc,l o– samen~e, con la misión de aHemr lás ·costnmbres de n •i1ctria 'sal– vajes,· debían tener mucha sospecha y r~celo en to<l'\18 sus actos;· 2 2':> por qne toda la falda del cerro llamado Jfoana Canri; ha.sta su cima, ofrece <hoy mismo pol=>itivot> peligros pnra la vicia tl<:I cami. nant~, sin umbargo de que en cuat.i·o siglos que cnuch· ll\ ch·iliza. (liói1 europea, no ha podido componerse esas rutas por donde a~ i¡rn vie:ZA. el camino ·ha.cill Par uro; y contra ,tan justa obse1·yación su– ponemos que en tit'mpo ch: los fr.cas 'serían meior ci;iidn:dos los ca– minos y entre ellos, ·como uno de los · más usuales el. do IIuan'ti Cauri; 8 ~ por q ne en· un enmino tan peligroso, · d e cuyo cerro se desprenden piedras de riza rra, d esg:ij adas E>xporltáneamente, pci· dían y dehl~n temer ese peligro, caminan.do con pre'caitción y esca.nniento;· mnchd más tuirnclo los ·salrnjes, de los tiempos ve>he•' trías prehistóri cos, podfn.n iiltenciónalmente soll!nr nó sólo pizarras, sinó enormrn galgas, d esde las altuni:s, co11·el propósito de imp<'dir el paso· y destruir al invasor y 4 P poi· que siqi'nlo Jiuana Cauri et punto de partid~\ del cam.ioo r eal qnr- pe dirigfa de Pw;cciric:.tam¡m, .;1s indndable que las vP11tajas de la naturaleza eran utilizables, para resgtrnrdarse de cnal<J.Uiera inrnsión rPpcntinn. Ooncorcles con estas d ud uccionPs nos hornos permitido afirmar (pte el nom h1'0 del cerro leg eiúlario foé "Jiv.anay Kcahuay" esrn r– mi<111ta y mi1·a. Sea que Manco Kcapac, como hijo de un Caaiqne, ó corno s imple tt·ansennte lrnbi<'ra h11hitado Paccaric- tampu, rs indudatilf:l <)lltl crn prrrnanencia, fué muy Jnrga ('l\ PSte pueulo, sin duoa para a.provechar <le las Yentajas y co moclidntles~quo en esos tiempos pu – día ofrecar esa región tan solitaria y ext<:>n%: En E>focto, por la ló– gica del origen de Jos pueblos y 'por 'la ,tradición· general, está de– mostrado: qne las comarcas ó \'Chetríns prehistóricas del Perú fne· ron innumernbles, gohernndas por Caciques ó Reyezuelos,á quienes les concedían los súbditos los mismos honore~, sl1bónliuaciw1 y preeminencias que á los Sober:rnos de E stados bien r egidos; corno

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx