Boletín de la Biblioteca Nacional N° 9
La Tercera Biblioteca Nacional Por ODILE RODRIGUEZ En una VIeja casona de la calle de San Ildefonso, antiguamente. colegio de los Jesuítas. y ahora Escuela de Bellas Artes, está instalada provisional- mente la 111 Biblioteca Nacional: dos enormes salones repletos de libros, tres cuartos para los diversos servicios, esto es todo. Sin embargo, allí se alber- gan ya más de 100,000 volúmenes, sin contar manuscritos, grabados. mapas, microfilms. rollos de películas, copias fotostáticas, bandos, proclamas y fo- lletos. Después del incendio del 10 de mayo, la Biblioteca se encontró frente a la tarea no sólo de formar nuevas colecciones o de reconstruir su local y crear servicios bibliotecarios, sino también ante el problema, casi el deber, de sacar partido de los libros quemados a fin de tratar de salvar e identifi- car libros o manuscritos especialmente importantes, ya que entonces preva- lecía el pensamiento que en ese desastre se había perdido riquezas incalcu- lables y joyas biliográficas que sería difícil, por no decir imposible, recu- perar. Ese concepto era en parte cierto por lo que atañe a los manuscritos, gran parte de los cuales, siendo originales. no podrían jamás ser reemplazados. En cuanto a libros antiguos, tanto peruanos como extranjeros, p'odemos decir con orgullo que pronto nuestra tercera Biblioteca Nacional no tendrá mucho que envidiar a la segunda. Los libros habían sufrido no sólo la mordedura del fuego. sino también los estragos del agua que había pegado las hojas entre sí, diluyendo tintas y tornando deleznables las páginas. Se formó entonces una masa compac- ta de lodo y libros sobre la cual los bomberos tuvieron que hundir los picos para ir en búsqueda de cualquier amago de fuego. Así, es doloroso ver el tremendo boquete abierto en el centro de un ejemplar del famoso "Psalte- rium octaplum" primera edición políglota de los salmos de la Biblia. publi- cada en Génova. el año 1516. Ostenta frente a frente los textos en hebreo. en griego y en' árabe con la versión literal latino al lado. Es notable por ser el segundo libro ,que se imprimió con caracteres árabes. Esta edición fué publicada por el Padre dominicano Agustín Justiniano. En sus comentarios al texto sagrado, este autor encontró la forma de insertar un extenso pasa- je relativo a Cristóbal Colón en una nota sobre el salmo: "Los cielos procla- man la gloria de Dios y el firmamento anuncia su mano". (David, XVIII, 1-2) . Pué necesario identificar. compaginar y reconstruir libros. folletos y ma- nuscritos, tanto peruanos como extranjeros, y después seleccionar aquellos que por su mayor valor histórico, literario. cientifico o bibliográfico merece-
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