Boletín de la Biblioteca Nacional N° 59 60

19 Con fecha 23 de junio del mismo año, la Comisión referida elevó su informe al Sr. Ministro y formuló después de amplio estudio de la situación, 13 recomenda- ciones destinadas a resolver el problema de la congestión de lectores escolares en el recinto de la Biblioteca Nacional. En el seno de dicha Comisión se debatió y aprobó finalmente nuestra propues- ta de que no sólo se contemplase la creación de una sala y colección especial para escolares en el recinto de la Biblioteca Nacional, sino que se le diera la importancia de una entidad aparte, situada un tanto fuera del centro de la ciudad, con servicios propios a fin de conseguir un doble fin: la descongestión de nuestra primera Biblio- teca y el surgimiento de un centro bibliotecario dotado de todos los servicios ade- cuados para llenar su fin específico. Dentro de esas recomendaciones estuvo así la de establecer una Biblioteca Es- colar Piloto en un local acondicionado para su especial tarea y con capacidad su- ficiente para atender la demanda de gran número de lectores. Después de algunas búsquedas, fue señalada un área adecuada y sin uso, den- tro del recinto del local del Colegio Nacional de Guadalupe. El Sr. Ministro de Educación acogió con la sensibilidad y la certeza de apre- ciación realista que lo caracteriza, la iniciativa planteada y dictó con fecha 4 de setiembre de 1969 la R.M. N~ 2276 que crea la Biblioteca Escolar Piloto. Me fue grato acompañarlo, días después, en una visita que hicimos al local sugerido para ubicar la futura bibllioteca escolar en la sección desocupada en que antes estuvo instalado el refectorio y dependencias de dicho sector del colegio de Guadalupe. Se dispuso sobre el terreno, la formulación de un proyecto de remodelación, a fin de convertir el antiguo comedor en una gran sala de lectura y los demás anexos en oficinas, depósitos y servicios complementarios. Se ordenó asimismo, la indepen- dización del sector del edificio elegdo, dotándolo de acceso propio por la Av. Bolivia. Iniciadas las obras de remodelación del local, se dispuso asimismo, los fondos necesarios para la adquisición del equipo y de las colecciones de libros que fueron seleccionadas y recomendadas por el personal técnico de la Biblioteca Nacional del Perú. Para esta labor, la Dirección a mi cargo destacó con este especial fin al siguiente personal de bibliotecarios profesionales: Sra. Edith Araujo de Merino, Jefe de la División de Biblioteca Infantil; Sra. Zoraida Loyola de Galindo, Jefe de la División de Clasificación y Catalogacón; Sra. Mercedes Paulet de Vargas, encargada de la División de Adquisiciones Bibliográficas. Esta Comisión contó con la cooperación del Dr. Ricardo Arbulú Vargas, como coordinador general y asesor técnico, la Sra. Nelly Mac Kee de Maurial, Jefe de Estudios de la Escuela Nacional de Bibliote- carios, que puso al servicio de la Comisión su experiencia administrativa y peda- gógica y la Srta. Gradela Araujo que también colaboró en la selección de adquisi- ciones. Me es grato destacar la esforzada labor que han realizado los mencionados bi- bliotecarios, en la tarea de organizar y poner en funcionamiento en breve término, la Biblioteca Escolar Piloto, considerando que lo han hecho en forma absoluta- mente desinteresada y teniendo sólo como mira el propósito de colaborar construc- tivamente en la acción educativa del Supremo Gobierno al iniciar y sentar las pri- meras bases de un centro de trabajo que impulsará la política bibliotecaria escolar en el país, ya esbozada igualmente en el Informe presentado por la Asociación Pe- ruana de Bibliotecarios y la Oficina de Integración y Desarrollo. Con fecha 29 de setiembre de 1970, se expidió la Resolución Ministerial N? 2473 que estableció que la Biblioteca Escolar Piloto debe funcionar como dependencia de la Biblioteca Nacional del Perú y llevar el nombre del General José de San Martín, en homenaje a la fecha sesquicentenaria del desembarco de la expedición llbertadora en la bahía de Paracas.

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