Boletín de la Biblioteca Nacional N° 59 60

14 Pedro Paz Soldán y Unanue figura un tanto olvidada en su total significación dentro de la literatura peruana. Completan la Colección que hoy entregamos, tres volúme- nes que contienen la reproducción facsimilar de 6 periódicos peruanos efímeros de la época de la Independencia y un volumen que reproduce facsimilarmente e.l único manuscrito autógrafo del poeta Mariano Melgar. Alentamos la esperanza de poder incrementar esta colección con otras tantas obras del mismo tipo que entre- garíamos en fecha próxima, que podrá ser el año entrante, en que recordaremos la fecha de la inauguración y entrada en servicio de la Biblioteca Nacional, el 17 de setiembre de 1822. Debo dejar constancia que esta Colección se ha hecho con un saldo de la limi- tada partida que para publicaciones nos asigna el Presupuesto Funcional de la Re- pública, pues debemos atender con ella preferencialmente a la impresión de las pu- blicaciones estables y permanentes de esta Biblioteca que son 4: El Boletín Biblio- gráfico de la B.N., la revista Fénix, órgano bibliotecológico y erudito, el Anuario bi- bliográfico peruano, órgano básico que reune el fichado de toda la producción na- cional, año tras año, desde hace un cuarto de siglo, y la Gaceta Bibliotecaria del Perú. La obligación de mantener al día estas publicaciones, de gran demanda en el Perú y en el extranjero nos ha dejado sólo muy escaso margen para atender a la edición extraordinaria de un conjunto de libros como el que hoy entregamos al conocimiento público. Esta circunstancia nos llevó a solicitar la ayuda económica de tres instituciones, cuyos directivos han comprendido la importancia de nuestro proyecto. Esas instituciones son el Banco Central de Reserva del Perú, el Banco de la Vivienda del Perú y las Empresas Eléctricas Asociadas. Renuevo en este acto la gratitud de nuestra institución por ese apoyo que demuestra la sensibilidad es- piritual de sus dirigentes. Igualmente rindo homenaje a la memoria de un notable poeta y escritor peruano ya fallecido, el Dr. José Alfredo Hernández, quien dejó en su testamento un legado a esta institución, para el fin de difusión que se ha pro- puesto realizar. En próxima fecha, dentro de los venideros meses, nos será grato pedir a Ud. señor Ministro, que nos haga el honor de acompañarnos en otro acto solemne que será el de la inauguración de la parte complementaria del edificio de la Biblioteca Nacrnnal, que está todavía en construcción y con la cual se cumplirá el anhelo de terminar el edificio aún inconcluso, al par que obtendremos el espacio requerido para ampliar los servicios al público que son indispensables y urgentes, para la Sala Perú y la Sala de Humanidades y para acondicionar mejor los servicios inter- nos que también requieren una distribución más funcional. No vamos a recargar este acto con el trazo de la historia integral de esta Bi- blioteca que como ya dijimos en otra oportunidad, se confunde con la historia mis- ma de la Patria. Pero sí creemos pertinente trazar la semblanza de su bibliotecario fundador, don Mariano José de Arce, uno de los próceres ilustres de la Independen- cia, varón de muchas capacidades y prendas morales e intelectuales, sabio ilustre y patriota ejemplar, ideólogo de la Independencia, constructor de la república, es- critor de buenas letras, hombre de la Ilustración, eclesiástico austero, político sa- gaz, honesto y probo estadista, hombre de decisiones valerosas y convicciones pro- fundas, polemista insigne y orador parlamentario y sagrado de alto mérito. (1) Arce constituye el digno antecedente de los que han llegado a ser los conduc- tores de esta Biblioteca Nacional y su ejemplo ha guiado intenciones y virtudes. De- bo recordar en este momento la laboriosidad de Joaquín Paredes, su adicto cola- (1) El Director trazó a continuación la semblanza de Mariano José de Arce, cuya versión publicamos en el número 21 de la revista Fénix.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx