Boletín de la Biblioteca Nacional N° 55-56

22 "193. Corneta de la Guerra (El), político de 160 x 093 - Lima 1823. Los únicos dos números publicados el 8 de marzo y 2 de ma– yo, contienen 24 páginas. Da a conocer el descrédito del papel moneda y repugnancia que se tenía para ádmitirlo: critica la lentitud con que procedía el Congreso". Periódico de denuncia, al estilo de comunicados dirigidos al editor, nos da, en su corta vida de dos números, una visión panorámica del pensamiento de los peruanos y de la situación económica y financiera, en ese año "4? de la Libertad del Perú". Su lema de términos transpuestos, "morir o vencer", refleja un cierto pe– simismo, causado tal vez por la fracasada expedición a intermedios, tema del se– gundo comunicado-denuncia del primer número, ¿o se debió quizás, a un simple error el que no se pusiera, "vencer o morir"? Es posible también que la situación económica del país y las aparentes o rea– les irregularidades en la administración pública, hayan influído en los editores para la selección de los temás, en su mayor parte, breves comunicados-denuncias. El año de 1823, es el año del fracaso del papel moneda, eS el año de los empréstitos interno y externo, es el año en que se gesta la Constitución, es el año de la estructuración de la nacionalidad. A fin de satisfacer los gastos que demandan las operaciones militares y de hacienda, Hipólito Unánue crea, en enero de 1822, el Banco de Papel Moneda, el cual debía emitir 400,000.00 pesos (cuatrocientos mil pesos), en billetes. El pri– mer billete salió en mayo. En la Memoria de Hacienda 1821-22, dice Unanue, con respecto a dicha crea– ción: "En tales circunstancias no quedaba otro camino que seguir que el que nos han señalado las naciones ilustradas en iguales apuros, es decir, la creación de un Banco de papel moneda, que supliere el dinero efectivo que faltaba". Pero el pueblo no lo entendió así. La mala acogida del papel moneda condu– jo a la acuñación de moneda de cobre, para recoger los billetes (18 de noviembre de 1822), pero la circulación de la nueva moncda de cobre (sancionada el 31 de enero de 1823), en lugar de remediar la situación aumentó el desconcierto. La amortización no se efectuaba de acuerdo con el decreto, los "pulperos" no admitían el pago ni en "papel" ni en "cobre", sólo recibían moneda de plata. El incumplimiento en la amortización y el rechazo de los billetes y de la moneda de cobre son denunciados por El Corneta de la Guerra en sus dos edicio– nes (N? 1, pp. 4, 6-7; N? 2, PP. 13, 15). Un viraje de opinión, interesante, con respecto al papel moneda, se observa en el comunicado que figura en la pág. 9 de la edición del 2 de mayo, en el cual se inquiere: "Señor mío ¿cuándo será el día en que se quiebren las matrices con que se hacía el papel moneda, invención diabólica, causa de tantos disgustos y de malas consecuencias?". Así la opinión pública y la resistencia de los comerciantes hizo que Riva Agüe-

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