Boletín de la Biblioteca Nacional N° 53-54

18 co!H: ilJ'JÍr á los gac;to~ del Perú Si tiene algun in– teres •:n que e5to 00 suced:t , COl1 razon le ha hecho cosi. 1illas; y así su crítica no provi.?ne de que las rctlex!oncs no convengan con el mot\.', sino de que choc.rn con sus jntereses particulares. Si sus intenciones son rectas, hagamo~ ver la contrariedad que descubre; pero no aventure proposicionts sin detenerse en pro· barlas. Es tal , dice , el texido de este discnrso, y son tan poco combhadas sus proposiciones , que no pue· do comprender claramente , cual sea el caso que su outor ha querido prr.;bar. Puts muy poca será la comprension de U. Señ:;r articulista, porque aun los cie– gos ven el ohjt.-:to de las refkxíones, y no quiero repetirlo 7 ~n atencion á que no es regular que por dar gusto ~· una persona como U. vudva á decir lo que han entendido todos los que leen este periódico. Ya no ~stamos, mí amigo , en tiempo de que se crea á 110mbres solo por su palabra : manifieste U. esa in– connexion de proposiciones, y ~ntonces se le creerá-. De la primera parte del mote saca el arti– culiJta unas consecuencias que no son opuestas a nuestras refiéxiones , aunque no se deducen dd sentido en que lo tomó su ·autor. Dice U. s~ñor articulista, que conviene el aumento de los ngricultores , artesa– 'i'10S , fabricantes , mineros &c. Hemos dicho que eJ comercio extrangero no nos conviene por ahora ¿Es C!sto decir que no vengan á avecindarse en nuestro pais todos Jos que quieran ~ V ~nga , si si es posible toda la Eurupa , pero venga á quedarse, y no á lle– varnos el dinero en cambio de cosas que no son de primera necesidad, y que podemos suplir muy' bien sin ocurr!r á otros. Si U. no puede pasar sin •gua de la banda, sin medias de seda &c. no todos

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