Boletín de la Biblioteca Nacional N° 49-50

72 que a una poesía moderna de Alemania, Francia o Inglaterra, se la vistiera con la lengua de Hans Sachs, Montaigne o Chaucer". Tanto 1a comprobación histórica como la lingüística lo llevaron final– mente a la conclusión (Tomo III, pág. 146) de que no podía ponerse en duda la antigüedad incaica de la leyenda de la rebeldía y sumisión de Ollanta, pero que esa trama sólo muy posteriormente había servido para composiciones dra– máticas. Todas las investigaciones posteriores han corroborado esta conclusión. Después de haber dedicado cuatro tomos a la exposición de la Iengua que– chua -Gramática (ton10 l), Vocabulal'io (tomo II), comentario y texto de Ollan– ta y traducción al alemán (tomo III) y Poesías dramáticas y líricas (tomo IV en el siguiente establece MiddendorI la naturaleza, ámbito e importancia de la lengua aimará, así como su parentesco con la quechua, revisando toda la blblio– grafía y antecedentes que existían sobre la materia hasta su época. Otro aspecto de su labor investigadora en las lenguas aborígenes está en el sexto y último tomo de la obra citada, aquel que dedica al examen de las lenguas mochica y chibcha, la primera propia de la cultura costeña de Chimú, la segunda hablada por los ahoúgcnes de una región de Colombia vinculada anti– guamente al Imperio Incaico. Los antecedentes para un estudio de la lengua mo– chica eran muy Limitados; Middendorf sólo pudo basar parte de sus investigacio– nes en un libro único y muy antiguo, el Arte de la lengua editado en Lima, en 1644, y cuyo autor fue el cura don Fernando de la Carrera. Las apor– taciones de Middendorf, ampliatorias de las conocidas, fueron obtenidas de pri– mera mano en una estada que hizo de un mes, en el pequeño y aislado pueblo de Eten, distante una legua del puerto de igual nombre. La lengua mochica hoy easi ya del todo desaparecida como viva o definítivamente corrompida, pudo ser estudiada por Middendorf en la única localidad donde todavía era hablada y cuan– do el progreso asomaba con su afán liquidador de lo antecedente. La llamada "lengua de Eten" quedó así, estudiada en su estructura gramatical y en su con– tenido vivo, como legado para las investigaciones ulteriores y para cuando estu– vieran perdidas todas las huellas de supervivencia. Merece, pues, la gratitud de Ja ciencia quien se esforzó en preservar del olvido y de la liquidación definitiva, el patrimonio lingüístico de América, con tan admirables esfuerzos, con tan clara conciencia de la responsabilidad cultural y con tan despierto interés por los pro– hlemas y las cosas americanas. EDICIONES y TRAm;ccroNES DE LA OBRA DE K \'í'. MIDDENDORF Ernst W. MIDDENDORF, Die einheimisehen Spraelien f'ems (Las lcngnas nhrígeiws del (¡ rnk Leipzig. F.A. Brockhaus, JB90-.1891. "Vol. r: Das Runa-Sinú oder die .f{e~luuz~Sprache wre SLe gegenw5.rll'.g l!1 der Prrn)inz Cuz~ co ¡;esprocl1e11 1eird. Leipzig. F.A. Broekhaus. 1890. VII. :1:~'> p. Vol. I [: ll' i5rterlmch des R ww-Simi oder der Keslma-Sprache, Leipzig, F.A. Brockhaus, 1890, 857 p.

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