Boletín de la Biblioteca Nacional N° 49-50

5 de Hipólito li nánue y la de Gas par de Urquizu. que bahía sido Oidor de la Audien– cia, cuya colección de libros estaba com;iderada como la mayor de Lima y que probablemente conserv;iha su descendiente d. hombre de ciencia don Santiago de Urquizu, a quien Humboldt recuerda con respeto. * * }~J punto een!ral de esta actuación, realizada con la presencia del repre– sen tan te de la más alta autoridad educacional del país y por el jefe de la re– presentación diplomática de la República Federal de Alemania, es la conferencia que sobre '·La presenci<i de Humboldt en el litoral del Perú" nos ofrecerá el se– ñor Dr. Ingeniero Georg Petersen. Este y tPna:-~ investigador, nacido en Alemania, radicado en el Perú desde ohluvo su nacionalización como peruano a los diez años des- pués de su llegada. A partir de entonces, este notable geólogo ha desenvuelto una intensa actividad en favor del progreso tfo la ciencia peruana, desde los laboratorios y desde la docencia. Sus e~-=pcriencias en la investigación del petróleo peruano fueron puestas al servicio de la Empresa Petrolera Fiscal y a él se debe en buena parle Ja eficacia técnica y Li prosperidad de élla y consecuentemente, el desarro– !Io de l;:i industria petrolera peruana que con orgullo reclamamos como nuestra y corno rcpresentaliYa de la afirmación nacional de dominio sobre todas las fuen– tes de energía dentro del ámbito del país. Como profesor emérito en la Univer– sidad Nacional de Ingeniería, su labor ha sido invalorable no sólo como docente dentro de su especialidad, si no también como promotor de una orientación hu– manística dentro de los estudios científicos y técnicos. Sus tareas no se han li– mitado así al campo de la Geología, pues sus trabajos se orientan complementa– riamente a los estudios hidrológicos y clim<Jtológicos e igualmente hacia los aspec– tos geográficos e históricos de la actividad minera y en general sobre materias humanísticas conexas con los estudios científicos de su especialidad. Era pues ineludible e imperativo que surgiera en Peters1~11 su interés vol– cado en la figura de Alejandro de Humboldt, en especial sobre el derrotero peruano de su >iajc, <lcl c1w ! se habían tenido antes apreciaciones incompletas y hasta equivocadas. Su propósito, ya logrado, ha permitido dejar precisado con toda exac· titud la ruta que Humboldt siguió en el Perú, mediante la confrontación detallada de las a notaciones de su herbario, de sus datos meteorológicos y sobre todo de sus notas acerca de las formaciones pétreas y otros aspectos geológicos que Humboldt fue obsenando a lo largo de su itinerario den!ro del territorio peruano. Esta de– tallada investigación que ya ha culminado, Je ha conducido a revelar las intere– santes apreciaciones consignadas en sus trabajos anteriores y que complementará en su conferencia de esta noche. Antes de .seguir adelante con ella, quisiera simplemente añadir, como una primicia q1w oftTl':co en c~la ec:-emonú1, la noticia de que en breve afrontaremos conjunlamenle el seiíor Dr. Peterscn y el que habla, t!.na larca de la cual estaría gowso el propio Humhold t. pero que no alcanzó a realizar a pesar de sus planes de completar su relación de viaje, por la estrechez de tiempo frente a la abru– madora tarea de investigador <;uc asumió. Me rc~fiero a la tarea de reunir en un colo volumen todm los trabajos que Humboldt dedicó al Perú, que se encuentran dispersos en múltiples publicaciones periódicns y en libros y escritos en los idio– ln<Ei francÓ:;, inglés y alemán y unos cnanlos traducidos al español. Podremos así reunir en un solo libro todo el ;1porle Je Humboldt a la ciencia peruana y ese volumf'n será semejante a J,,, que dedicó específicamente a Venezuela, a Cuba Y a México.

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