Boletín de la Biblioteca Nacional N° 3
199 Las "Constituciones de la provincia de los doce apóstoles del Perú" y las "Cons– tituciones de la Provincia de San Antonio de las Charcas" son muestras de otro tipo de bibliografía religiosa. Las fuentes históricas propiamente dichas no están ausentes de esta lista. La "Historia del Perú" del Palentino (Sevilla. 157Ü,como "La Florida" de Garcilaso (Madrid, 1723); la "Relación" de Ulloa y Juan (Madrid, 1748) las "Observaciones" de los mismos autores (1773), el "Voyage" de D'Orbigny (París, 1841) forman parte del valioso Jote recientemente obsequiado por los funcionarios de la Embajada y el Con-' sulado peruano en Buenos Aires. La primera edición de la crónica de la conquis– ta de México por Bernal Díaz del Castillo (Madrid, 163,2) y los cuatro volúmenes de la "Historia General y Natural de las Indias" de Oviedoconstituyeron el magní– fico presente del ibgeniero mexicano José Domingo Lavin. Acaba de adquirir la Biblioteca la "Historia Natural y moral de las Indias"de Acosta, en la edición de Madrid de 1608. Del mismo Acosta, poseía desde antes "De 1'<'atura Novi Orbis .... " (Salamanca, 1598). A la misma relación hay que agregar los "Tesoros Verdaderos de Indias" de Fray Juan Meléndez (Roma 1681). De Garci– laso, junto con la "Historia "de la Florida" ya. citada, hay los "Comentarios Reales" y la "Historia General del Perú" (Madrid, 1722). Aparte' de la edición comúnmente citada de Agustín de Zárate, cabe mencio– nar la traducción francesa de París de 1706, obsequio de don Pedro Bentín Mujica. Las crónicas de Cieza (del Perú y guerra de Quito), Jérez, Zárate, Gómara, Montesinos y Guamán Poma, la "Historia de,: la Fundación de Lima" por Cobo, el anó– ,'!limo de Sevilla de 1543 en la edición facsimilar, la "Descripción de Lizárraga, las "Tres Relaciones de Antigüedades Peruanas" publicadas por Jiménez de la Espada, las "Relaciones geográficas de Indias" del mismo erudito y la obra de Sahuaraura pueden ser citadas al lado de los títulos anteriores, así como la primera y otras ediciones de "La Conquista del Perú" de Prescott, las obras de Squier Wiener, Markham. Tampoco está la Biblioteca Nacional privada del todo de las obras que repre– sentan el espíritu jurídico de la Colonia. Aparte de la "Política Indiana" de Solór– zano, cabe mencionar el "GazophiJatium Regium Perubicum" de Escalona y Agüero (varios ejemplares de la Edición de 1675); la "Politica, para Corregidores" de Boba– dilla (649) lal "Unión de los dos cuchillos" de Gaspar de Villaroel (Madrid, 1656 y 1738), asi como el "Comrnentari in Librum ... " del mismo (Madrid, 16;')6); el "Ma– nual compendio del Regio Patronato" de Ribadeneyra¡ (Madrid, 1755); la "Colección Legal ... " de Pedro Bravo de Lagunas (Lima, 1761); el "Discurso Histórico-Jurídico" sobre el hospital de San Lázaro, del mismo autor (Lima, 1761); los "Comentarios a las ordenanzas de minas" de Francisco Javier de Gamboa (Madrid, 1761) en ejem– plar dupli"ado; el "Moralista Filalethico" de Matraya (1819); la "Relación de la fun– dación d" la Audiencia del Cuzco; (Madrid, 1795); el "Tratado" sobre lanzas y me– dias anatas de Rezábal y Ugarte (Madrid, 1792); la "Discordia de la Concordia" de Alonso de la Cueva entre otras. La literatura religiosa colonia,l' se halla representada por numprosos títulos, con obras de José Avellameda Sandoval Gallegos, José de Buendía" Freyre y Lazo, Cas– tro, Juan Mariman, Diego CaJ,derón Velarde, Olmedo, Josefa Carillo Albornoz, Fran– cisco Gom:.ález Laguna, Antonio López Jurado, Pedro Ausalone, Felipe Castan, Morán if.e Butrón, Calatayud, Isidro Alonso Castañeyta, Del Corro, Juan Rico, José Mafei. Aqui es preciso hacer referencia a las "Constituciones Sinodales" de 1754, a la "Azu– cena de Quito" de Morán de Butrón¡ (1702); al "Compendio" sobre San Felipe Nie– ri (1128), a las colecciones de novenas, trisagios y septenas, etc., numeradas con el 502, 503 Y 504 en el "Inventario" publicado en el número I de este, "Boletín" (pág. 37 Y 38), Y así como a las "Noticias Históricas'l sobre Ocopa de Fray José Amich. Como documentos coloniales literarios básicos, están la preciosa y bien nutri– da colección de ediciones de "El Evangelio en Triunfo" de Pablo de Olavide ("Bo– letín" cit. pág. 40) el "Apologético en favor de D. Luis de Góngora" de Juan de Es– pinoza Medrano en las dos ediciones de 1662 y 1694, "Lima Fundada" en la edición de 1732. "Flor (le Academias". Hónrase la Biblioteca contando desde hace poco tiempo con las "Constitucio– nes y Ordenanzas de la Universidad" ~(1602 y 1735). Entre las colecciones nacionales del siglo XIX figuran completos los documen– tos litera.rios" y los "Documentos Históricos" de Odriozola, el "Diccionario Histórico-– Biográfico" de Mendiburu en sus dos ediciones, las "M'emorias de Virreyes" ;;;") Fuen– tes, la ··Co]e('ción de Leyes" de Oviedo, la "Colección de Tratados" de Aranda, los do– cumentos de Larrabure sobre Loreto, el "Diccionario" de García Calderón, la "Cróni– ca Parlamentaria", los "Anales de la Hacienda Pública".
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