Boletín de la Biblioteca Nacional N° 28
74 El Plan de Estudios que se desarrolló este primer año en el apretado lapso de seis meses, se ha ido ampliando paulatinamente con la participación y a iniciativa de todos los profesores. En la actualidad el ciclo es de tres años, dentro del cual deben destacarse las prácticas profesionales rotativas que se efectúan en el tercero a través de un período de once meses, en los departamentos de la Biblio– teca Nacional y en otras bibliotecas. Los egresados de la Escuela han sentado las bases técnicas de la Biblio– teca Nacional, brindando al público los servicios de sus colecciones peruanas y extranjeras, tanto de libros como de revistas, periódicos, publicaciones oficiales, manuscritos, mapas, fotografías y otros documentos en sus salas respectivas : Pe– rú, Ciencias, Humanidades, Investigaciones bibliográficas, Enciclopedias, Revistas y periódicos y Publicaciones oficiales. La acción de los bibliotecarios profesionales se ha hecho extensiva a las clases populares, mediante el Bibliobús que ofrece lectura y préstamo de libros a los obreros de Lima desde 1957 como primera rea– lización del Fondo San Martín, creado en base al impuesto a las joyas y artículos de lujo para el fomento de la Biblioteca Pública y la terminación del Edificio de la Biblioteca Nacional. Igualmente ha llegado a los individuos de condición eco– nómica modesta gracias a la reorganización de la Biblioteca Pública del Callao, como Biblioteca piloto de este tipo, y a la creación de las Estaciones Bibliotecarias en los distritos más populares como el Rímac, La Victoria, Lince y Breña, y de las bibliotecas mínimas en barriadas. Por razones de índole económica y escasez de personal, la situación de las bibliotecas universitarias, especializadas y escolares, es menos expectante. La Es– cuela Nacional de Bibliotecarios no satisface aún las necesidades del país. Está pendiente la formación del bibliotecario para las pequeñas bibliotecas de provin– cias, así como la preparación de personal especializado para las bibliotecas erudi– tas, escolares o infantiles. En consecuencia, como egresados de la Escuela Nacional de Bibliotecarios es necesario que sigamos trabajando por el bien de nuestra sociedad, por su pro– greso y renovación. Exhortamos a los bibliotecarios a trabajar firmemente en este sentido. Tracemos metas ambiciosas que con esfuerzo podremos alcanzar, y olvi– dados de pequeñas diferencias, y por encima de razas, credo y clases, cumplamos con ser los sembradores humildes y desinteresados. Trabajemos indesmayable– mente porque triunfen además el Bien, la Justicia y la Belleza. Como miembros del profesorado de la Escuela, luchemos porque ésta no se quede a la zaga y se transforme y renueve conforme a las necesidades de nuestra sociedad y a los postulados de la moderna técnica bibliotecológica. No quiero finalizar sin dedicar unas palabras de agradecimiento a los Direc– tores de bibliotecas, bibliotecarios y alumnos que han colaborado con nosotros en esta Exposición; poco o nada hubiéramos podido hacer sin ellos. Nelly de Maurial. La Escuela Nacional de Bibliotecarios, cumpliendo su programa de orienta– ción vocacional, dictó dos charlas sobre la profesión de Bibliotecario, los días 30 y 31 de octubre, en el Auditorium. Las charlas estuvieron a cargo de la Sra. Nelly MacKee de Maurial y de la Srta. Graciela Araujo, Directora de estudios y Profesora inspectora respectivamen– te de la Escuela. A dichas charlas fueron invitados los alumnos del 59 año de Educación se– cundaria.
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