Boletín de la Biblioteca Nacional N° 28

AMALIA PUGA DE LOSADA ( 1866 - 1963 ) Por ESTUARDO NUÑEZ A edad avanzadísima, casi centenaria, ha desaparecido recientemente Ama– lia Puga de Losada, figura representativa de nuestro post-romanticismo y moder– nismo literario, narradora estimable aunque poco conocida. No se justifica el olvido que ha rodeado su figura últimamente, en quien fue escritora de buen éxito americano en otras épocas, ni menos hasta el punto de desconocérsele el título que le correspondió en los últimos tiempos -por ser seis años mayor que don En– rique López Albújar-- nada menos que el título de decano de las letras nacionales. Amalia Puga fue escritora precoz : a los veinte años publicaba ensayos de firme estructura idealista (La Felicidad, primicias literarias, Lima, Imp. P. Baci– galupi, 1887, 10 p. y La literatura en la mujer, discurso, Lima, Imp. Liberal, 29 p. 1891, disertación de incorporación al Ateneo de Lima). Apesar de su juventud, ya en esos años iniciales su estilo lucía esplendor académico y firmeza de estructura. Leía autores franceses e ingleses en sus lenguas originales. Escribía poesías de ro– mántico corte que siempre constituyeron el Sector menos valioso de su obra. (v. Poesías, Barcelona, 1927, 77 p). Estos trabajos iniciales se incluyeron, junto con estampas lugareñas, críticas y poesías en el nutrido volumen titulado, Ensayos Literarios (Lima, Imp. de la Ilustración Sud Americana, 1893, 247 p.). Empezaba por esa época a escribir una prosa de creación en que iba a mos– trar especial fortuna : sus cuentos de ambiente local cajamarquino. Perteneció a un grupo de escritores peruanos de fines del siglo XIX que pugnaron por afirmarse a su terruño, reaccionando contra los calcos extranjeros que perpetraron muchos de los románticos. Se hacía eco de las nuevas tenden– cias realistas, pero sin caer en el naturalismo de escritores finiseculares como Clorinda Matto y Mercedes Cabello de Carbonera. Mucho debió ese realismo ini– cial de Amalia Puga a la prédica "americanista" de los post-románticos, a sus lecturas de Pereda y de la Pardo Bazán y sobre todo, a Ricardo Palma, de cuya devoción van a surgir sus "tradiciones cajamarquinas". En libros tardíos, (publicados en 1948 y 1949, titulados Tragedia inédita y El jabón de hiel) Amalia Puga recogió, dando una nota de devota adhesión a su tierra natal, que domina en toda su obra, multitud de episodios históricos y hechos legendarios vinculados a Cajamarca que la definen como uno de los más logrados discípulos de Palma en tierras del Perú. En las "tradiciones" incluidas en Ensayos literarios ("La viuda de Chancay", "Conversión por un pañuelo", "La bajada del hombre", "El alma de Atun-pata". "El gran capitán Lucana-Pachac" J que datan de 1893 e igualmente en los relatos incluidos en sus dos libros tardíos de relatos (Tragedia inédita, Lima, Imp. Santa María, 1948, 87 p. y El jabón de hiel, Lima, Imp. Santa María 1949, 158 p.l en su mayor parte también "tradiciones", algunas con clara asimilación de la técnic::>.

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