Boletín de la Biblioteca Nacional N° 24
NECROLOGICAS El 7 de octubre falleció el Sr. Jorge Moreno Flores, antiguo funcionario de la Biblioteca Nacional y Jefe de la Sala de Humanidades. El día del sepelio tuvo lugar una sencilla ceremonia, en el Cementerio, haciendo uso de la pala– bra el Director de la Biblioteca Nacional, Dr. Carlos Cueto Fernandini; el Jefe de la sala de Ciencias, Sr. Andrés Viccina; y en representación de sus compañe– ros de la Sala de Humanidades, el Sr. Benito Gutti : Con el más profundo dolor deseo decir algunas palabras de homenaje a Jorge Moreno Flores. Estas palabras son de homenaje al funcionario que du– rante más de cuarenta aüos laboró incesantemente en la Biblioteca Nacional del Perú. con devoción y fervor, con capacidad y modestia. Pero ellas son tam– bién palabras de gratitud. Le debemos gratitud en nombre de la Institución en la que prestó sus servicios y en el de la cultura a cuya difusión contribuyó tan inmensamente, en representación de los millones de lectores a los cuales facilitó graciosamente los libros con los cuales iban a ensanchar los horizon– tes de sus mentes. Reciba Jorge Moreno también la gratitud de nosotros, los colegas a cuyo lado trabajó y a quienes inspiró cotidianamente con su indesma– yable voluntad de servicio. Yo mismo me encuentro entre los lectores a quienes él acudió con el don inestimable del libro. Comencé a visitar la Biblioteca Nacional cuando era toda– vía un joven alumno de un Colegio de Educación Secundaria. El y sus colegas de entonces me trataron con una cortesía y deferencia a la que, por mis pocos aüos, no estaba acostumbrado. Era evidente, sin embargo, que para Moreno yo era merecedor de la más delicada y solícita atención porque, en su jerarquía de valoraciones, tenía la suprema e indiscriminada dignidad de lector de una biblioteca. Los servidores de una biblioteca pública son los grandes artífices de la cultura de un país. Al lado del maestro, ellos conservan la cultura y la trans– miten a todos aquellos que alienten en sus mentes una pregunta, una duda, una inquietud, una preocupación creadora. La cultura se transmite por medio de tradiciones, es decir, por las entregas que las generaciones se hacen unas a otras de las lámparas de la vida. El bibliotecario es el símbolo concreto de estas tradiciones, transmisiones, entregas. Jorge Moreno era uno de los tradicionis– tas más esforzados de nuestra Biblioteca Nacional. Las instituciones desarrollan y se hacen grandes ante todo por la volun– tad de servicio de sus funcionarios y empleados. Ellos, con su faena diaria, son los verdaderos creadores de las instituciones; son ellos quienes hacen su his– toria. Jorge Moreno fue de aquellos que mantuvieron en movimiento diario, en
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx