Boletín de la Biblioteca Nacional Nº 22
7 DE JaSE MARIA EGUREN Barranco, 6 de enero de 1923. Sr. Don Carlos Sabat Ercasty. Querido gran poeta: Aunque he dejado algún tiempo sin escribirle lo he tenido presente y he con- versado de Ud., con los amigos. Hace pocos días recibí el "Libro del Mar": intensos poemas admirables que revelan su profundidad y riqueza de emoción, con la alegría de un cloro de sal marina y con la belleza de las ondas verdes o con las dulzuras som- brías de las profundidades. Es maravillosa su visita al amor de los mares. Había pen- sado citarle algunos versos preferidos; pero al abrir nuevamente el libro de sus can- tos, no me resuelvo a efectuarlo ya que no hay hoja que no contenga escalas de la naturaleza del oleaje. La manera, algunas veces enumerativa, también armoniza con el mar múltiple en notas de misterio.- ¿Qué me cuenta de Montevideo?: de su vida literaria y de su noble belleza. Sabrá que nosotros amamos al Uruguay y que sus triunfos nos alegran. ¿Qué me dice de Mendilaharzu? Conozco algunas poesías de este gran poeta; pero no me animo a escribirle hasta que no edite nuevamente, mis poesías para enviárselas. Siento que Ud. no conozca "Simbólicas" ni mis últimas composiciones; pero no pasará este año sin que reciba todo lo que he escrito. Mis versos son espontáneos, los compongo en cualquier parte, de una sola vez, y los co- rrijo únicamente, al trasladarlos al papel, y ésto rápidamente; pero escribo de tarde en tarde; porque procuro alejar las ideas poéticas que se me presentan en antigua for- ma. Necesito renovarme. En "Simbólicas," mi primer libro, están mis composicio- nes modernistas y hasta dadaístas.- En una carta suya me dice que le dé direccio- nes de escritores peruanos. Por lo pronto la de Chocano es: Sn. José de Costa Rica. P. O. Box 1195, hasta abril de este año. En mi próxima le daré otras. Reciba un abrazo de su amigo. José M. Eguren. Barranco, 5 de octubre de 1923. Sr. Don Carlos Sabat Ercasty. Mi querido amigo: No se extrañe de mi demora en contestar su carta: siempre recuerdo al poeta amigo con igual cariño. Hace pocos días, conversando con Bertha Singerman, que recitó una admirable poesía suya, le decía que en cualquier página de sus libros se encuentra algo genial; y me agradó que la linda hebrea, de espíritu tan sutil y pene- trante, pensara de la misma manera. Me mostró su retrato, que armoniza con su ohra poética, y sabiendo que le iba a escribir, me dijo que le enviara sus saludos. Su libro "Vidas" es tan intenso como los anteriores. Ya sabe que no me es posible citar ver- sos suyos; porque citaría demasiados. Si como lo espero, nos encontramos un día, leere- mos sus obras y en cada página le diré mis impresiones. No se qué decirle de sus poemas en prosa, tan originales y bellos. Los grabados son ricos de imaginación; pero no opino por las ilustraciones de las poesías. Esta dirá más o menos; pero dirá dife- rente. Su carta es sumamente interesante, pues me da a conocer a varios poetas uru- guayos de quienes deseo ser muy amigo. Las direcciones de poetas peruanos las reci- birá pronto. Me dieron la de Belaúnde, a los días supe que había variado. Está
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