Bibliotecas y cultura letrada en américa latina

pareciera a la de Nicaragua. La Universidad de Santo Tomás, en efecto, realizó entre 1844 y 1886 diversas compras de libros en Europa, orientadas por un definido criterio de adquirir lo más reciente (Molina Jiménez, 1995, pp. 75-101). La capital salvadoreña, epicentro político y cultural de un pequeño —y socialmente opresivo— país centroamericano, podía ufanarse, en el periodo posterior a 1870, de disponer de 287 títulos en 357 volúmenes editados entre el último tercio del siglo XV y 1699. Las dos obras más antiguas de esa colección eran venecianas y de carácter teológico: Opus restitutionum usurarum et excomunicationum, de Franciscus de Platea (1477), y Vigintiquator collationes sanctorum patrum conscripte, de Joannes Cassianus (1491). El Salvador cafetalero poseía, así, dos de los primeros libros impresos en Venecia, una ciudad a la que se extendió el invento de Gutenberg en 1469 (Houston, 1988, p. 156). Cuadro 5. Periodo en el que fueron impresos los libros de las bibliotecas nacionales de El Salvador (1887) y Nicaragua (1882) Periodo El Salvador Nicaragua Títulos Volúmenes Títulos Volúmenes 1450-1499 2 2 1500-1549 11 11 1550-1599 81 110 1600-1649 83 91 1650-1699 110 143 1700-1749 128 471 1750-1799 334 1223 14 51 1800-1849 759 2501 156 596 1850 y + 1066 2115 1834 3537 No aparece 106 134 95 494 Total 2680 6801 2099 4678 Fuentes: Palacios, 1887; Biblioteca Nacional, 1882; Archivo Nacional de Costa Rica, Educación, Exp. 95, 1888, ff. 1-40. 92

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