Bibliotecas y cultura letrada en américa latina

Correspondencia de la Biblioteca Nacional, Archivo Institucional de la Biblioteca Nacional, tomo I. 219 Desde 1952, la Biblioteca debía enviar una comunicación mensual a la Dirección de Cultura con las actividades del mes referentes al Segundo Plan Quinquenal. No solo el director «olvidó» en reiteradas ocasiones enviar dicho informe sino que se negó a colaborar ante algunos de los numerosos pedidos del director de Cultura referente al tema. Por ejemplo, en noviembre de 1953, alegando escasez de personal, se negó a «prestar» funcionarios para actuar como asesores del Segundo Plan Quinquenal. Tan solo unos meses después, le recordó al director de Cultura que no era posible realizar conferencias o cursos en la Biblioteca porque esta «no cuenta con los locales adecuados» (Carta de Martínez Zuviría al Director de Cultura, 17 de noviembre de 1953, y Carta de Martínez Zuviría al Director de Cultura, 6 de abril de 1954, Libro de Correspondencia de la Biblioteca Nacional, Archivo Institucional de la Biblioteca Nacional, tomo I). 220 Informe incluido en la carpeta del Libro de Correspondencia de la Biblioteca Nacional, Archivo Institucional de la Biblioteca Nacional, tomo I, 1954. 221 Esta sección reproduce, con ligeras variantes, el texto publicado en 2009 como «La cultura, el libro y la lectura bajo el peronismo: el caso de la Comisión de Bibliotecas Populares». Desarrollo Económico, 48(192), enero-marzo, 543-556. 222 Ley 419. 223 Se ha dicho que la biblioteca popular constituye un espacio vital de la sociabilidad barrial y está más preocupada por los lectores que por los libros. González (1990) grafica esta paradoja al afirmar que era más importante tener los libros que leerlos. 224 Según estadísticas de la propia Comisión en 1947, la Comisión auspiciaba 1508 bibliotecas. El boletín de la institución brinda información sobre la distribución de las bibliotecas populares en el territorio nacional. A la cabeza se encuentra la provincia de Buenos Aires con 353 bibliotecas, seguida por la provincia de Santa Fé con 238 y Entre Ríos con 176. En sus antípodas se encuentra el entonces territorio nacional, Formosa, con tan solo una biblioteca. Es posible observar una clara vinculación entre el número de bibliotecas populares y la proporción de población de origen extranjero. Para mayores datos, véase CONABIP, 1948a. 225 Esta situación contrasta con lo que fue la norma en otros ámbitos de la gestión estatal bajo el peronismo, donde se produjo, al menos en forma parcial, una renovación de los elencos estatales. 226 Decreto 9241 del 11 de abril de 1946. 227 De acuerdo con cifras de 1954, eran 1623 las bibliotecas subvencionadas. La incorporación de más de un centenar de bibliotecas en el lapso de menos de una década no es desdeñable. 228 La revista, destinada a ser circulada entre las bibliotecas populares y presentada como «vocero oficial de cuanto suceda en el seno de la Comisión», reunía diversas intervenciones que iban desde la crítica de libros y la información sobre algunas bibliotecas hasta notas más técnicas sobre qué debía hacerse para atraer lectores. 229 La Comisión de Bibliotecas era la única dependencia de la Subsecretaría de Cultura que tenía un presupuesto independiente. 323

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