Bibliotecas y cultura letrada en américa latina

DE LOS GABINETES DE LECTURA A LA BIBLIOTECA CARNEGIE: POLÍTICA Y CULTURA ENTRE DOS SOBERANÍAS. EL CASO DE PUERTO RICO, 1835-1918 José E. Flores Ramos INTRODUCCIÓN En Puerto Rico, bajo dos soberanías —la española y la norteamericana—, las colecciones bibliográficas para uso del público —fuesen gabinetes de lectura, bibliotecas municipales o públicas— han servido de vehículo para la manifestación de las contradicciones, ambivalencias y aún luchas políticas y culturales de los ‘puertorriqueños ilustrados’ pertenecientes a todo el espectro del liberalismo criollo. Frente a una inmensa mayoría pobre y analfabeta, esta capa social, desde sus particulares esquemas de clase, anhelaba rescatar el país. El desarrollo de bibliotecas públicas, aunque inconsistente, formó parte importante del discurso de modernidad y progreso de las élites ilustradas. Los gabinetes de lectura y las bibliotecas fueron el espacio cívico, tanto físico como imaginario, para impulsar la agenda progresista. Con el cambio de régimen, en este espacio cívico ocurrieron transformaciones físicas, organizativas y conceptuales importantes. A continuación examinaremos, en el sur de la Isla, las implicaciones políticas del Gabinete de Lectura de Ponce entre 1868 y 1888. En el norte, examinaremos la experiencia capitalina de San Juan, a través del caso del Gabinete de Lectura de la Real Sociedad Económica de Amigos del País (1835), cuya colección, en 1899, pasó a formar parte de la San Juan Free Library, la cual luego se convirtió, en 1903, en la Biblioteca Insular y finalmente se transformó en la Biblioteca Carnegie de San Juan, en 1916. Aclaramos que estos no fueron los únicos proyectos de colecciones bibliográficas llevados a cabo en Puerto Rico. Se destaca la biblioteca del 111

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