Aves sin nido

..) CLORINDA MATTO DE TURNER 289 -====~=================================;:::==== ¡ . - Bien, pues, mañana sale correo, luego estará listo el recurso que he de dirigirle á Guzman para que llegue antes que usted: ahora tengo que hacer unas diligencias en la calle y usted dispensará;-dijo don Fernando poniéndose de pié. - Perfectamente, señor Marín; me parece abre– viar el tiempo mandando el pliego al señor Grizman; pero, ........ tengo tambien otro asunto muy impor– tante de qué hablar á usted.-¿ Cuándo podrá aten– derme ?-preguntó Manuel, vi~iblemente emociona– do alzando su sombrero. -·Esta noche, amigo, de ocho para adelante estoy a su disposición. - Véngase á tomar el chocolate con nosotros; - invitó Lucía. -Gracias~ señora, n6 faltaré;- contestó el jóven despidiéndose cortesmente, y tras é1 se. cerró el por– tón de vidrios que le separaba de la soberana de su existencia. Una vez en la calle púsose á recorrer la ciudad, y al pasar por una joyería, vió una preciosa crri.z de ágata, delicadamente engastada en oro y puesta en su caja de terciopelo morado. - ¡Qué bonita prenda! ¡c6mo luciría en el pecho de Margarita! - pensó Manuel, y se detu.vo á exa– minarla.-¡Pues Ja compro!-resolvi6, entrando á la joyería; trató y pagó con tres gruesos billetes del <«Banco de Arequipa,» y guardando la cajita en el bolsillo siguió su camino, absorbido por pensamien– tos que revoleteaban en su mente, ora como lucientes ...

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx