Aves sin nido
CLORINDA MATTO DE TURNER 231 seo únicamente, dejar salvado al campanero cuya suerte me contrista; y es todo lo que le recomiendo. Si puede usted conseguir esto, se lo agradeceré en el alma. Necesito una cartita de recomendaci6n de usted para el Sub-prefecto, á favor de don Gaspar Sierra y su familia. Todavía por acá se presta mucha im– portancia, amigo, á las cartitas de recomendaci6n; lo que para mí es buen indicio, porque todavía se cree en la amistad y los ser vicios desinteresa.dos, y no se ha olido que en otras partes no hay recomenda– ción posible fuera de una onza de oro. Prepáreme sus órdenes, querido amigo; acepte las memorias de mi Lucía, y disponga de la voluntad de su muy amigo y S. S. FERNANDO MARÍN. Doblada y cerrada en un sobre azul, guardó don Fernando esta carta en el bolsillo interior de la levi– ta, y salió en dirección á la calle, donde también es– peraba ver á Manuel. XXI "' .. Martina penetró al calabozo de su marido con paso acelerado y respiración aj~tada; pero, la lobreguez ·que.reinaba en ese recinto para quien entraba de la claridad, cegó de pronto sus pupilas.
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