Aves sin nido

212 AYES SlN NlUO =====================================-~ cado el s{ por las vaquillas, porque una es para el Gobernador, una para el Sub-prefecto, otra para el Juez y la afrijolada para nuestro compadre. El indio al escuchar la relación inclinó la cabeza mústio y silencioso, sin atreverse á decir nada á Martina, quien despues de algunos momentos salía en pos de sus hijos, enjugando. nuevas lágrimas y con el corazón repartido entre la cárcel y la choza. Entre tanto, Escobedo que encontró á Estéfano le dijo: -Compañero, aseguratan, ........ . -Batan-contestó Benites. · -Y como reza el refran. Y á el indio Isidro aflo- jó cuatro vaq_uillonas. -¿Eh? - Como lo oyes; vi.no la mujer lloriqueando y le dije que era grave la cosa, porque la prisión era por las campanadas. -¿Y? -Me ofreció ·gallinas ¿qué te parece la ratona de la campanera? -¿Pero aflojó vaquillas? -Sí, pues; ahora ¿cómo nos partiremos'( - Le daremos una al Sub-prefecto, mejor ir de- recho al santo, y las tres para nones¡ - distribuyó Benites. · -Bueno; ¿y el indio sale ó no sale? - Ahora no conviene que salga; lo embromare- mos unos dos meses, y despues la sentencia hablará,

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