Aves sin nido
196 AV,gs SlN NIDO momentos más no abrigó du.ia de que esa era la co– mitiva del Sub-prefecto. -Sí, bién dijo la Teoco. ¡Qué diántres! ¡las mu– jeres.todas son brujas! Y lo gracioso és que todos los hombres nos dejamos embrujar, á oídas y vistas, á sabiendas ó á callandas;-se dijo don Gaspar y siguió caminando al paso llano de su lobuno. XV A 1 poco rato de la fuga de Teodora se apercibió · de ella la reunión. El Teniente Gobernador dando el primer apunte, dijo: -- El viejo polilla es quien tiene la cuchara, mi Coronel, porque ella estaba yá llana; por lo visto, pa– ra complacer á usía. - ¿Se me burla así? ¿á. mí? no lo consentiré, nó, - 6 1 · ' ' e d ·¡· f d senor ......... ¡n o consentire, a ie e m1 1tar.- e· cía Paredes dando paseos acelerados en la habita– ción. . -Vamos á buscarla amigos,-propuso el Tenien. te, agarrando una vela encendida, · y en actitud de salir. -¡Sí, señor! he de sacar á mi hurí del fondo de la tierra, ¡sí señor!- repetía con rábia el Sub-prefecto mientras los oficiosos salieron á rejistrar toda la casa, sometiendo á interrogatorio inquisitorial á la
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