Fig. 2.27. Plano del sector de ’Araqhama y la Plaza de Manyaraki (dibujo realizado por el autor). Se desconoce cómo era el acceso a la plaza tanto desde el poblado como desde la parte sur de ella en tiempos incas, pero el autor está seguro de que dicho acceso habría sido tan impresionante como la plaza. El lado este se encuentra ocupado, en la actualidad, por una iglesia y no se ha podido determinar si hubo construcciones incas en ese lugar. Es muy probable que la plaza se abriera al este, hacia el poblado. De haber sido así, podría afirmarse que era visible desde la explanada en la margen oriental del río y que se debió llegar a la plaza descendiendo desde la explanada hacia el río, desde donde debió desaparecer solo para ser avistada de nuevo al ascender la margen occidental. Si el acceso desde el recinto hacia el sur se hizo a través de la calle que hoy penetra en la plaza, atravesando los dos grandes vestíbulos en el lado sur de la misma, el visitante debió pasar muy probablemente por una puerta de doble jamba, que ya no existe, pero cuyos vestigios aún son observables en la actualidad. El trazado de Manyaraki y ’Araqhama fue tan riguroso como el del poblado: el lado norte y sur de la plaza y la calle que corre de Este a Oeste a través del recinto al sur son paralelos y tienen exactamente la misma orientación que las calles transversales. Los restos de las antiguas estructuras registradas por el autor indican que los ejes longitudinales de 94
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