Arquitectura y construcción incas

piedra pudieron servir para colgar utensilios domésticos u objetos personales. Los incas no poseían mobiliario tal como se conoce hoy (Rowe 1946: 223-224), y lo que se necesitaba almacenar se colocaba en el suelo, en nichos o se colgaba de los clavos de piedra. Guaman Poma de Ayala, cronista del siglo XVII, representó en uno de sus dibujos ropa que colgaba de uno de esos elementos (1980 [1615-1616]: 123). Aún se desconoce quiénes ocuparon las kancha de Ollantaytambo en el tiempo de los incas y cómo fueron usadas. Para el trabajo de sus tierras, el Inca empleaba yanakuna, individuos que estaban exentos del pago de impuestos, vivían en la propiedad del Inca y a los que se les daba una parcela de tierra que les abasteciese de bienes para sus necesidades. En retribución, debían de cultivar otras tierras para beneficio de su amo (Rowe 1980: 104). Es muy poco probable que estos humildes agricultores se alojasen en las kancha y sería más apropiado pensar que su alojamiento en los modestos barrios se ubicaba fuera del poblado, cerca de sus campos de cultivo. El tamaño de las kancha, sus muros de piedras cortadas y engastadas, y las entradas de doble jamba indican que las kancha fueron ocupadas por una clase social de alto estatus (Niles 1987: 207-232). 22 Es probable, por supuesto, que, para administrar su propiedad, el Inca necesitase de sirvientes de un mayor rango —como administradores, contadores y otros especialistas— y es posible que estos se alojasen en las kancha junto con su familia. Más aún, es posible que Pachakuti hubiese construido las kancha para los nobles del Cuzco, como su hijo Thupa ’Inka Yupanki lo hizo en su propiedad de Chinchero (Betanzos 1880 [15511557]: libro I, cap. XXXVIII, 173). De hecho, Cobo afirma que solo las casas de los líderes tenían grandes patios, en los cuales se reunían las personas a beber durante los festivales y celebraciones, y estos tenían adicionalmente más de una estructura para vivienda (1964 [1563]: vol. II, libro XIV, cap. III, 242). La propiedad actual de las kancha es particularmente complicada. Tres o más familias reclaman pertenencia sobre partes diferentes de una misma kancha. Una familia no se encuentra confinada de manera necesaria a una de las casas, sino que puede habitar áreas separadas en diferentes edificios. En la kancha mejor conservada, los patios centrales parecen ser propiedad comunitaria, mientras que los esquineros se usan como basureros o corrales. El central brinda básicamente acceso a las diversas viviendas, pero se usa además para esparcir y secar el maíz, lavar y secar la ropa, y otras actividades domésticas. El patrón de ocupación actual puede ser 91

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