y Margolies (1980: 190, fig. 179), sino con techos a dos aguas. En ambos edificios aún permanecen los hastiales originales un tanto erosionados, con sus ventanas altas aún en pie (Fig. 2.20). Un último clavo colocado en el muro hastial del lado oeste del edificio del lado sur es una muestra de que este tipo de piedras, como era típico en muchos edificios incas, sobresalían a todo lo largo de los aleros de los hastiales. Los edificios fueron construidos siguiendo un patrón de seis nichos en el muro posterior, tres en los hastiales y dos entradas flanqueadas por nichos en el muro frontal (Fig. 2.21). Clavos de piedra, alineados con los dinteles de los nichos, se encuentran al centro de los muros hastiales, y entre el segundo y tercer nicho, y entre el cuarto y quinto en el muro posterior. Estas estructuras, además, presentan algunos detalles aún más curiosos. En primer lugar, hay tres pequeños vanos o ventanas cuadrados (Fig. 2.19), de cerca de 30 centímetros de lado, localizados directamente debajo de los aleros en el centro del muro frontal. Estos vanos se repiten, a modo de réplicas construidas con esmero, con las mismas dimensiones y de manera exactamente igual en el muro posterior (Fig. 2.22). Otros más se encuentran al interior de los edificios. Son construidos donde no hay clavos de piedra entre los grandes nichos y aún sobre el nivel de los dinteles de piedra. En una variación enigmática, el segundo vano —si se cuenta a partir de la esquina más cercana— en el muro posterior como en los muros hastiales, se ubica un poco más abajo, al mismo nivel de los dinteles. Si bien la localización de estos vanos muestra un claro patrón, no existe una explicación clara de su uso. Estos vanos recuerdan a aquellos usados para la colocación de las vigas para el segundo piso encontrados en el Fuerte de Choqana, pero aún no existe una hipótesis plausible de su uso. Los habitantes actuales han construido desvanes y áticos en estos edificios sin hacer uso de estos elementos. No se ha podido investigar más profundamente su propósito y si estos edificios tuvieron o no segundo piso en tiempos incas, ya que con ello se invadiría la privacidad de sus habitantes e interrumpiría sus vidas cotidianas. 85
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