Arquitectura y construcción incas

derecha—, hecho que forzaba a los enemigos a vadear el río dos veces o a atacarlas si decidían avanzar río abajo (Fig. 1.7). De haber salvado este escollo con éxito, habrían entrado al llano aluvial de Mascabamba, solo para encontrarse con otro grupo de 11 altos andenes que creaban una barricada a lo largo del valle desde el lado sur, donde el río Urubamba entra a un profundo cañón en dirección a las empinadas pendientes del cerro Pinkuylluna, en el lado norte. La única manera de acceder a estos andenes, el antiguo camino inca ubicado al pie del cerro Pinkuylluna, se encontraba defendido por la estructura denominada Puerta de T’iyupunku, la entrada principal a Ollantaytambo (Fig. 1.8), 8 y por numerosas atalayas apostadas en espolones rocosos que dominaban el camino. La puerta, cuya mayor parte se encuentra aún de pie, consiste de dos estrechos portales de doble jamba, flanqueados por un imponente muro coronado por un camino epimural y un parapeto. Peldaños en voladizo, ubicados en el lado posterior del muro, brindaban el acceso a ellos. Fig. 1.7. Choqana. Vista desde ’Inkapintay. Dibujo realizado por Johann Moritz Rugendas (cortesía del Staatliche Graphische Sammlung, Múnich). 43

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