Arquitectura y construcción incas

todas las juntas horizontales forman líneas perfectamente horizontales y las juntas verticales forman perfectos ángulos rectos con las horizontales; las superficies de los muros son bastante planas y sin marcas. En la mampostería de sillar inca, las uniones horizontales son siempre sinuosas, nunca rectas y muy rara vez las juntas verticales forman ángulos rectos con las horizontales. El patrón de juntas en un muro inca es el resultado de un proceso de engaste preciso de las piedras, algo que resalta por las sombras creadas por las juntas hundidas. La regularidad de los muros tiahuanaco sugiere que una piedra en una hilada puede ser intercambiada por otra de la misma hilada, y eso hace pensar que estas piedras fueron producidas de manera masiva en un sitio diferente al de la construcción. Un muro construido con este tipo de piedras requeriría poco o ningún trabajo de engastado, ya que las piedras podrían haber sido colocadas simplemente una después de la otra. La técnica inca de ensayo y error para engastar las piedras hace imposible este proceso. Muchos bloques de construcción en Tiahuanaco presentan ranuras para grapas de varios tipos y formas. Recientemente, algunas de estas grapas — hechas de una aleación de cobre, arsénico y níquel— han sido halladas in situ, lo que confirma su uso para sujetar los bloques entre sí (Protzen y Nair 1997: 162). En las observaciones del autor aún está presente el fantasma de la influencia de Tiahuanaco en Ollantaytambo: ¿cuál fue el significado de las piedras perfectamente planas y ortogonales en el Muro de Llanos y de las múltiples ranuras para grapas en los bloques sueltos? La unión entre dos piedras mediante grapas fue una práctica bien establecida en el Viejo Mundo: fue usada por los egipcios, griegos y romanos. En el Nuevo Mundo parece haber sido invención de los constructores de Tiahuanaco, pues no se conocen ranuras o grapas más tempranas. Fuera de Tiahuanaco se han encontrado algunas piedras con ranuras en Cheqo Wasi, un sector de la ciudad de Huari, cerca de Ayacucho (Fig. E11 ), en Cuzco (Fig. 15.2 y 15.3), Ollantaytambo y Vitcos (Fig. E12 ). ¿Hubo una difusión de esta práctica desde Tiahuanaco hacia Huari y de allí a los incas? Existen pocas dudas de que haya habido intercambios entre los imperios Huari y Tiahuanaco. Como notó Gordon McEwan, el área del Cuzco se encontraba en la periferia de los dos imperios. Desde c. 1500 a.C. hasta el año 600 d.C., 363

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