debería contar con un mayor número de entradas medidas en otros sitios reconocidos como pertenecientes a los periodos Inca Imperial o Neoinca con el fin de determinar la validez de estas proporciones y ajustar el rango de sus valores. Fig. 15.6. Puerta de estilo Inca Tardío en la «garita» de Cuichipuncu, en el palacio de Wayna Qhapaq ubicado en Quispiguanca, en el Urubamba. Si bien las entradas incas difieren en escala y proporción de un periodo a otro, esta diferencia no se aplica a los nichos. Las mediciones realizadas en nichos de edificios de ambos periodos revelan un amplio rango de variabilidad, haciéndolos inútiles como indicadores de un diseño particular. Gibaja ha fechado los edificios de estilo Neoinca y los de la etapa posterior a la Conquista basada en los fragmentos de cerámica encontrados en asociación con dichos edificios (1984: 240-241). El conocimiento del autor sobre la cerámica del periodo inca es muy limitado como para evaluar los hallazgos realizados por Gibaja. Si se toma en consideración solo la arquitectura, no se llegaría a conclusiones similares. Edificios semejantes en construcción, escala y proporciones a las estructuras del estilo Neoinca encontradas en Ollantaytambo pueden verse en Urubamba, en la propiedad real de Wayna Qhapaq. Por ejemplo, la entrada de doble jamba de la garita de Cuichipuncu, en el palacio de Quispiguanca, perteneciente a dicho gobernante (Fig. 15.6), muestra claramente la proporción característica de la arquitectura del estilo Neoinca. Esta puerta, así como todas las otras estructuras del palacio de Quispiguanca, fueron construidas durante el apogeo del imperio y precedieron a la conquista española del Cuzco entre 34 o 35 años (Rowe, comunicación personal). 315
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