Capítulo 12 MAMPOSTERÍA CON MORTERO DE BARRO La estereotomía, el arte del cortado de las piedras, es —sin lugar a dudas — el más cautivador e impresionante logro de los albañiles incas. Varios estudiosos, incluyendo al autor, se han dedicado extensamente a este aspecto de las construcciones incas, hecho que da la impresión de que toda la arquitectura inca fue construida con mampostería de piedra cortada y engastada. Nada está más lejos de la verdad: la mayoría de los edificios incas fueron construidos con piedras semitalladas o piedras sin cantear unidas con mortero de arcilla, y varios lo fueron con adobes o de tapia. Si bien se sabe que los muros de piedra tallada remarcaban la importancia de un edificio o indicaban el alto estatus de sus ocupantes, no es menos cierto que, como señala Moorehead, los incas usaron adobes y mampostería de piedra sin cantear «[...] en algunos de sus mejores edificios» (1978: 65). MAMPOSTERIA DE PIEDRA SIN CANTEAR Y MORTERO Como se indicó en los capítulos anteriores, la habilidad de los incas para construir muros de mampostería de piedra sin cantear y mortero fue muy variada. En un extremo, las piedras fueron cuidadosamente seleccionadas, trabajadas de manera parcial para que encajen bien en su posición, canteadas con esmero y colocadas con abundante mortero. Tanto las esquinas como las cabeceras de los muros fueron construidas de manera sólida, alternando las piedras en cabeza y soga, y tallándolas para ajustarlas a las dimensiones requeridas. Las piedras en cabeza y soga eran más grandes y largas que las que componían el cuerpo del muro, característica que proveía de excelente estabilidad y anclaje a las esquinas y cabeceras de los muros (Fig. 12.1). En el otro extremo, se juntaban piedras de diversas formas y se les unía con un conglomerado de mortero, mientras que las esquinas y las cabeceras de los muros carecían de piedras 253
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