Arquitectura y construcción incas

Fig. 11.21. En Gebel Gulab, Egipto, se puede recolectar una gran cantidad de martillos de piedra en poco tiempo. es sorprendente: no solo representa un peso innecesario que debió ser transportado y levantado, sino que, además, todo el material sobrante y las profundas uniones desmejoraban por completo la futura pendiente que sería parte del acabado final. Todavía es una cuestión sin resolver la manera en que los albañiles mantuvieron dicha pendiente y plano perfectos de los lados de la pirámide al momento de trabajar los bloques de revestimiento. Se asume que trabajaban de arriba hacia abajo y que no podría ser de ninguna otra manera si se asume como cierta la hipótesis de Lehner, de que toda la pirámide fue cubierta por una rampa de construcción a manera de espiral alrededor de ella (1985: 128-132). Incluso si no se considera la existencia de esta rampa, tendría sentido el trabajar de arriba hacia abajo, puesto que los salientes de las caras no talladas de las piedras inferiores habrían provisto a los albañiles de una superficie para sostenerse. Sin embargo, la pirámide inconclusa de Menkauré es evidencia de precisamente lo contrario, puesto que el trabajo empezó, de manera asombrosa, desde la base de la pirámide. Ejemplos de aserrado tanto en piedras duras como suaves en Tiryns presentan una extraordinaria similitud con aquellos casos observados en Ollantaytambo. En dos de los bloques en el patio interior del palacio — uno de piedra caliza y el otro un conglomerado—se encuentran marcas cóncavas resultantes de la abrasión producida por algún tipo herramienta rígida. Aún más impresionante, no muy lejos del bloque de piedra caliza, es el caso de una ranura en una sección de roca madre que parece una réplica de las ranuras en patrón romboidal en el santuario de Inkamisana (Fig. 11.23). Este también fue hecho mediante dos finas ranuras paralelas 249

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