Arquitectura y construcción incas

Si bien son difíciles de encontrar, los martillos de piedra son fáciles de reconocer en Kachiqhata (Fig. 8.12): son de forma redondeada, tienen la superficie lisa, presentan pequeños extremos y están hechos con materiales exóticos. La mayoría son cantos rodados de río, los cuales no se consiguen de manera natural en las laderas de Kachiqhata y tienen características petrográficas ajenas al lugar. La masa de los martillos es de cuarcita, otros son de traquita porfirítica, uno es de riolita, dos de hematita —un mineral de fierro no magnético— y dos de un material aún no identificado. La fuente más probable de la cuarcita, tracita y riolita es el río Urubamba, donde tales piedras pueden ser rápidamente recogidas, pero lo que no se ha determinado es de dónde proviene la hematita. La dureza de la cuarcita y la hematita está entre 5 y 6 en la escala de Mohs, dureza que se aproxima a la de la riolita.48 Lo que hace a la cuarcita y la hematita materiales ideales para martillos de piedra es que ambos materiales son muy tenaces, más aún que las rocas que debían tallar. La tenacidad, en contraste con la fragilidad, es definida por la resistencia del Fig. 8.12. Martillos de piedra encontrados en el patio de almacenamiento cerca de ’Inkaraqay. material a la propagación de rajaduras o fracturas incipientes.49 La hematita, por ser considerablemente más resistente que la cuarcita y por que es difícil de conseguir, debe de haber sido muy valiosa como material para fabricar martillos de piedra.50 Garcilaso de la Vega se refería con seguridad a la hematita cuando escribió: «No tenían otras herramientas para trabajar que unas piedras negras llamadas “hihuana” (sic por hihuaya) con la cual tallaban la piedra golpeándola y no cortándola» (1976 [1609]: vol. I, libro 2, cap. XXVIII, 126). Por cierto, los martillos hechos de 206

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