Arquitectura y construcción incas

Capítulo 8 LA EXTRACCIÓN DEL MATERIAL Realizando, desde este punto, el levantamiento del caos de bloques de piedra grandes y pequeños, se llega a la conclusión de que no era una cantera propiamente dicha, puesto que las piedras no se hallaban extraídas de sus lugares originales, sino, más bien, que se trataba de un derrumbe. Middendorf, Peru TÉCNICAS DE EXTRACCIÓN DEL MATERIAL En las canteras de Kachiqhata, los incas no extraían el material de los yacimientos. Las piedras no fueron ni desprendidas de la cara de una roca ni cortadas del lecho: los canteros simplemente pasaban por entre gigantescos deslizamientos seleccionando con cuidado las piezas que se ajustaban a sus especificaciones (Fig. 8.1). Hasta donde se puede afirmar, una vez que una roca era localizada y reconocida como apropiada, era desbastada y enviada a Ollantaytambo. El trabajo más fino y los ajustes para el encajado final se hacían en el mismo sitio de la construcción, pero además se empezaba a trabajar un bloque antes de que se hubiese terminado la rampa que daba acceso a este; evidencia de ello se encuentra en la parte superior de la rampa más alta de la cantera sur, en la cual dos bloques —uno de 4,5 por 2,5 por 1,7 metros (Bloque 16) y otro de 6,5 por 2,7 por 2,1 metros (Bloque 17)— parcialmente trabajados como preformas, se levantan en plataformas de trabajo que aún no están conectadas con la rampa. Una práctica muy común en el trabajo de extracción de material, con el fin de desbastar y seccionar grandes bloques, consiste en el tallado de un canal a lo largo de la línea de fractura deseada para luego insertar cuñas en él con el objetivo de separar el material no requerido o de dividir grandes piezas. En Ollantaytambo los indicios más claros de estos pequeños canales y de la técnica de la cuña se encuentran en el Bloque NA-24, 195

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