Fig. 6.5. Al pie de uno de los muros más largos, llamado Ranrakural, que forma una amplia terraza, corre un canal muy bien conservado y hábilmente construido. LAS VIVIENDAS DE LOS CANTEROS En un artículo acerca de la mampostería de piedra, el arquitecto peruano Emilio Harth-Terré describe y mapea lo que llamó las casas de los canteros de Kachiqhata (1965: 162-168). Las ruinas que ilustra son las de Choquetakarpu (Fig. 6.6). Una vez más, no existe evidencia arqueológica que pueda corroborar o refutar la afirmación de Harth-Terré. ¿Dónde vivían, entonces, los canteros? Nada se sabe acerca de cuánta fuerza se habría necesitado en las labores de cantería, pero si los cálculos del autor acerca del trasporte y los patrones de trabajo son cercanos a la realidad, debieron de ser empleados varios miles de personas para el arrastre de las rocas desde las canteras a las áreas de construcción y cientos más debieron de trabajar en el corte de las piedras. Si en realidad toda esta fuerza de trabajo fue obligada a permanecer en viviendas permanentes cerca a las canteras, ni Soq’amarka, ’Inkaraqay, Ñawinpata o Choqetakarpu, de manera independiente, ni la suma total de todos estos sitios pudo ser lo suficientemente grande como para albergarlos a todos. Fig. 6.6. Plano de Choqetakarpu, según Harth-Terré. El sitio de Soq’amarka posee solo dos estructuras aún en pie que son claramente identificables como incas debido a sus características arquitectónicas (Fig. 6.7). Estas estructuras fueron elaboradas con piedras sin cantear unidas cuidadosamente con mortero arcilloso, así como enlucidas y pintadas con pigmento rojo. Cualquier otra construcción, si la hubo, ha desaparecido. A partir de los restos de cimientos que se pueden 171
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