Arquitectura y construcción incas

De los edificios del tipo 2, los tres depósitos denominados como P31, P32 y P33 en el cerro Pinkuylluna son los más sorprendentes por su visibilidad, así como por su ajustado agrupamiento (Fig. 5.14). Los tres fueron construidos, de modo esencial, con el mismo plano: seis ventanas altas mirando hacia el valle, 10 hacia el lado de la montaña y una puerta y una ventana en cada uno de los hastiales. Los pisos de los edificios se presentan en diversos niveles, con la mitad posterior 40 centímetros más alta que la mitad frontal (Fig. 5.15). En la parte más elevada del piso se construyeron drenajes o ductos de ventilación ejecutados con cuidado y cubiertos, espaciados a intervalos regulares de cerca de 1,20 metros (Fig. 5.16). Los muros posteriores tienen una repisa que mide de 15 a 20 centímetros en la base de las ventanas. Estas repisas se encuentran en casi todos los edificios del tipo 2. De hecho, mientras investigaban el Edificio B1, Gasparini y Margolies se sintieron confundidos por este detalle: «Las puertas que brindan acceso a la supuesta planta alta y el escalón de apoyo sobre el cual hubiera debido descansar el piso alto, no guardan ninguna relación con el nivel del muro frontal que, habitualmente, proporcionaba el apoyo en el extremo opuesto» (1977: 184). Fig. 5.14. Plano de los depósitos de tipo 2 denominados P31, P32 y P33, en el cerro Pinkuylluna. 151

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