Arquitectura y construcción incas

Fig. 5.10. Los estrechos espacios podrían haber estado cubiertos con lajas. en voladizo en la parte posterior del edificio. Como sucede en otros edificios de este tipo, las cámaras menores tienen una pequeña abertura de acceso cerca de la base, mientras que las dos mayores, ubicadas en la parte central, poseen dos. Los hastiales que aún se encuentran en pie indican que este edificio tuvo alguna vez un techo inclinado (Fig. 5.12). Es muy posible que los muros que separan las cámaras bien pudieron haber alcanzado la altura de los hastiales con el fin de ayudar en el soporte del techo. La gran cantidad de escombros al interior evidencia la considerable caída de muros ocurrida, a lo cual también se sumó, de manera parcial, el colapso del muro posterior. Este posiblemente alcanzó la altura del alero y tuvo aberturas en los extremos superiores de las escaleras en voladizo, pero el tamaño de esas no puede ser determinado. Los edificios P14, P2 y P5 31 muestran otra variación interesante, pues se presentan precedidos por una serie de columnas (Fig. 5.13). Sin embargo, los tres se encuentran tan dañados que no es posible proponer una reconstrucción de su configuración original. Una posibilidad es que una estructura exterior, que descansaba en las columnas, fue construida alrededor del espacio de almacenamiento con el fin de protegerlo del clima. 149

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