Capítulo 5 LOS DEPÓSITOS Comúnmente construían los depósitos o almacenes a las afueras del poblado, en lugares altos, frescos y ventilados [...] el asentar en lugares altos estos depósitos, lo hacían los indios para que lo que en ellos se guardaba estuviese defendido de las aguas y humedad y seguro de toda corrupción. Cobo, Historia del Nuevo Mundo Los visitantes de Ollantaytambo siempre se asombran e interesan por los edificios prominentes que tan precariamente se aferran a las empinadas pendientes del Pinkuylluna (Fig. 5.1). Jóvenes guías, ávidos por ganarse una propina, presentan a los grandes edificios como antiguas prisiones, escuelas para jóvenes vírgenes, hospitales o guarniciones y a los más pequeños como «horcas» desde las que se lanzaba a los criminales a una muerte segura. Una descripción más precisa fue la que presentó el investigador Núñez del Prado, quien identifica las «horcas» como atalayas y los edificios de mayor escala como depósitos o qollqa (1966-1967: 321). TIPOS DE DEPÓSITOS Los depósitos encontrados en Ollantaytambo pueden clasificarse en dos tipos: 1 y 2. El tipo 1 consiste de dos a cuatro cámaras rectangulares, de dimensiones que varían entre 1,45 por 1,5 metros las más pequeñas y 3,06 por 6,93 metros las más grandes. Las cámaras fueron construidas de manera contigua, una al lado de la otra. Cada cámara tiene su propio acceso mediante una pequeña abertura cuadrada cerca del suelo. Los edificios son de 2,5 a 4 metros de altura. De manera sorprendente, el tipo 1 es similar a las qollqa rectangulares de Huánuco Viejo y Hatun Jauja descritas, respectivamente, por Morris (1967) y D’Altroy (1981). En el área de Ollantaytambo existen 11 edificios del tipo 1, uno de los cuales está inconcluso; de la misma manera, de las 32 cámaras que presenta este 143
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