Arquitectura y construcción incas

Fig. 3.5. Los andenes de Pumatallis, flanqueados por formaciones rocosas hacia el sur y el norte, conforman un magnifico anfiteatro, con la explanada al lado de la Plaza de Manyaraki como su escenario. El visitante inicia el ascenso en una escalera central flanqueada por altos muros de andenes. Esta escalera es original, pero fue extensivamente restaurada en 1934 por Llanos, quien encontró que algunos de estos peldaños eran bloques reutilizados, puestos allí por el gobernador de Ollantaytambo cerca de 40 años antes (1936: 147). A aproximadamente un tercio del ascenso, el visitante llega a un descanso que cruza la continuación de las escaleras principales a lo largo del borde sur de los andenes (Fig. 3.6). Desde este descanso se puede mirar hacia atrás y disfrutar de una primera vista de la explanada, la Plaza de Manyaraki y el promontorio de Pinkuylluna, que se alza al fondo sobre el poblado. Cerca de 130 escalones más arriba, donde la escalinata se divide, otro descanso ofrece un respiro en el ascenso. Aquí, el visitante disfruta de una vista panorámica del trazado de Ollantaytambo que le permite establecer la conexión entre el poblado y la Fortaleza (Fig. 3.7). 105

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