96 Inés de Atienza Nacida en Jauja, fue, según se decía, la mujer más bella del Perú. Su turbadora prestancia desconcertaba tanto a los que la conocían, que jamás la olvidaban en todas sus vidas. Casada con Pedro de Arcos, en Piura conoció la fuerza de los ríos, los algarrobos, el polvo de los caminos que llaman yucún, el poder inmenso del sol al mediodía y el sosiego de la tarde cuando se han ido los vientos. Y luego, la pronta soledad por muerte del marido. Llegó a Lima, formó parte de la corte del virrey Antonio de Mendoza, quien asombrado por su belleza, no sabía cómo halagarla para que permaneciera a su lado. Apareció Pedro de Ursúa, apuesto aventurero, y la llevó a buscar El Dorado, remontando el río Marañón. La hermosura de la muchacha ponía fuera de sí a los marineros de agua dulce que urdieron una rebelión. Hernando de Guzmán ordenó el asesinato de Ursúa y luego la situación empeoró. Hubo refriegas y duelos por poseer a la impávida mujer. Lope de Aguirre, solo fiel a sí mismo, dispuso la muerte de la deslumbrante mujer.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx