56 Entremos más adentro en la espesura Entremos más adentro en la espesura, busquemos en el soliloquio amado, lejos, muy lejos del verde vado, el árbol dorado de la hermosura. Fuera del bosque queda la cordura, luces titubeantes del pasado, penas del corazón, todo mezclado, adentro, la alegría, el agua más pura. Los árboles y su sombra ya dejan pasar la luz del sol que se dibuja en el rostro del tigre sin que ruja. Llueve de pronto, las nubes se despejan. Gotas en las ramas, de extraña belleza, señalan que la vida siempre empieza.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx