Amazonas : el lenguaje de las aguas

55 Nunca me despierto Cuando entro al mundo de los sueños me aparece el árbol de lupuna, inmenso, apuntado a los cielos, y surge la madre que es un espíritu que está en todas partes, día y noche, y puedo percibir su estela en las oscuridades estrelladas de los montes. Hay silencio entonces, y sonidos, si se entiende, el de un perro a lo lejos, luego todo es calma y entonces puedo hablar con mis muertos, que están vivos en mi sueño, con mi espectro, por supuesto. Mando saludos y poemas. Nunca me despierto.

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