Amazonas : el lenguaje de las aguas

115 Pavos reales En el fondo del corral sentía el ruido de los pavos reales en las tinieblas de la noche. Los niños nos apuñuscábamos en el zaguán. En los bancos de piedra, los mayores nos decían: es hora de acostarse. Las sábanas nos parecían frías, la oscuridad muy negra en las ventanitas ovaladas. Ya en la duermevela otra vez el glugluteo de los pavos reales. Llegaba el amanecer y otra vez el sonido de los pavos reales anunciando la fiereza del día. Qué hermosas eran esas aves. ¡Tantos colores en sus plumas! Parecían tener ojos azules en sus aleteos, un señorío de reyes cuando caminaban pavoneándose, lo más hermoso de la naturaleza según nuestros espíritus azorados. Todavía no habíamos visto ni a los tigres ni a los cóndores.

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