Alicia a través del espejo
la insistencia del tic-tac de un reloj, de tal forma que no pudo evitar el repetirla en voz alta. Tweedledum y Tweedledee decidieron batirse en duelo; pues Tweedledum dijo que Tweedledee le había estropeado su bonito sonajero nuevo. Bajó entonces volando un monstruoso cuervo, más negro que todo un barril de alquitrán; ¡y tanto se asustaron nuestros héroes que se olvidaron de todos sus duelos! -Ya sé lo que estás pensando -dijo Tweedledum-; pero no es como tú crees. ¡De ninguna manera! -¡Por el contrario! -continuó Tweedledee-. Si
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