Alicia a través del espejo

diciendo siempre “Su Majestad”. -Sólo quería ver cómo era este jardín, así plazca a Su Majestad... -¡Así me gusta! -declaró la Reina dándole unas palmaditas en la cabeza, que a Alicia no le gustaron nada- aunque cuando te oigo llamar a esto “jardín”... ¡He visto jardines a cuyo lado esto no parecería más que un erial! Alicia no se atrevió a discutir esta afirmación, sino que siguió explicando: -...y pensé que valdría la pena de subir por este camino, para llegar a la cumbre de aquella colina... -Cuando te oigo llamar “colina” a aquello... ¡Podría enseñarte montes a cuyo lado esa sólo parecería un valle! -Eso sí que no lo creo -dijo Alicia, sorprendida de encontrarse nada menos que contradiciendo a la Reina-. Una colina no puede ser un valle, ya sabe, por

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx