Alicia a través del espejo
Alicia observó estas tres advertencias y explicó lo mejor que pudo que había perdido su camino. -No comprendo qué puedes pretender con eso de tu camino contestó la Reina-, porque todos los caminos de por aquí me pertenecen a mí...; pero, en todo caso -añadió con tono más amable-, ¿qué es lo que te ha traído aquí? Y haz el favor de hacerme una reverencia mientras piensas lo que vas a contestar: así ganas tiempo para pensar. Alicia se quedó algo intrigada por esto último, pero la Reina la tenía demasiado impresionada como para atreverse a poner reparos a lo que decía. -Probaré ese sistema cuando vuelva a casa - pensó-, a ver qué resultado me da la próxima vez que llegue tarde a cenar. -Es tiempo de que contestes a mi pregunta - declaró la Reina roja mirando su reloj-. Abre bien la boca cuando hables y dirígete a mí
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx