Alicia a través del espejo

Así lo hizo Alicia. -Está muy dura la tierra de este lecho -comentó-, pero aún así no veo qué tiene que ver eso. -En la mayor parte de los jardines -explicó el lirio- los lechos de tierra son tan muelles... que se amodorran las flores. Eso le pareció a Alicia una razón excelente y se quedó muy complacida de conocerla. -¡Nunca lo habría pensado! -comentó admirada. -En mi opinión, tú nunca has pensado en nada -sentenció la rosa con alguna severidad. -Nunca vi a nadie que tuviera un aspecto más estúpido -dijo una violeta de una manera tan súbita que Alicia dio un respingo, pues hasta ese momento no había dicho ni una palabra. -¡A callar! -le gritó el lirio irisado-. ¡Como si tú vieras alguna vez a alguien! Con la cabeza siempre tan disimulada entre las hojas, ¡estás siempre roncando y te enteras de lo que pasa

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