Alicia a través del espejo
desprendiendo la pintura; entonces miró a Alicia. -¿Responder a la puerta? -dijo-. ¿Y qué es lo que le ha estado preguntando? -Estaba tan ronca que Alicia apenas si podía oír lo que decía. -No sé qué es lo que quiere decir -dijo. -,Ahí va! ¿y no le e’toy halando en cri’tiano? - replicó la rana- ¿o e’ que se ha quedao sorda? ¿Qué e’ lo que le ha e’tao preguntando? -¡Nada! -respondió Alicia impacientemente-. ¡La he estado aporreando! -Ezo e’tá muy mal..., ezo e’tá muy mal... - masculló la rana-. Ahora se no’ ha enfadao. - Entonces se acercó a la puerta y le propinó una fuerte patada con uno de sus grandes pies-. U’té, ándele y déjela en paz -jadeó mientras cojeaba de vuelta hacia su árbol- y ya verá como ella la deja en paz a u’té. En este momento, la puerta se abrió de par en par y se oyó una voz que cantaba estridentemente: Al mundo del espejo Alicia le
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx