Alicia a través del espejo

tono de viva curiosidad. -Pues para protegerlo contra los mordiscos de tiburón -replicó el caballero-. Es un sistema de mi propia invención. Y ahora, ayúdame a montar: iré contigo hasta la linde del bosque..., ¿para qué es esa fuente que está ahí? -Es la fuente del pastel -explicó Alicia. -Será mejor que la llevemos con nosotros -dijo el caballero: nos vendrá de perillas si nos topamos con alguna tarta. Ayúdame a meterla en este saco. Esta labor los entretuvo bastante tiempo, a pesar de que Alicia mantuvo muy abierta la boca del saco, pues el caballero intentaba introducir la fuente tan torpemente: las dos o tres primeras veces que lo intentó se cayó él mismo dentro del saco en vez. -Es que está muy ajustado, como ves- se explicó cuando la consiguieron meter al fin y hay tantos candelabros dentro ... y diciendo esto la colgó de la montura, que estaba ya cargada de manojos de zanahorias, hierros de chimenea y

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