Alicia a través del espejo
balbucear el Rey, e hizo una seña a Haigha-: Abre el saco -susurró-. ¡Rápido! ¡Ése no..., no tiene más que heno! Haigha extrajo un gran pastel del saco y se lo dio a Alicia para que se lo tuviera mientras él se ocupaba de sacar una fuente y un cuchillo de trinchar. Alicia no podía comprender cómo salían tantas cosas del saco. -Es como si fuera un truco de magia- pensó. Mientras sucedía todo esto, el león se reunió con ellos: tenía un aspecto muy cansado y somnoliento y hasta se le cerraban un poco los ojos. -¿Qué es esto? -preguntó, parpadeando indolentemente en dirección a Alicia y hablando en un tono de voz huero y cavernoso que sonaba como si fuese el doblar de una gran campana. -¡A ver, a ver! ¿A ti qué te parece que es? - exclamó ansiosamente el unicornio-. ¡A que
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