Alicia a través del espejo

al último estante y luego, ¡vaya sorpresa que se va a llevar cuando tenga que pasar a través del techo! Pero incluso esta estratagema le falló: la “cosa” pasó tranquilamente a través del techo, como si estuviera muy habituada a hacerlo. -¿Eres una niña o una peonza? -dijo la oveja mientras se armaba con otro par de agujas-. Vas a marearme si sigues dando tantas vueltas por ahí. -Pero ya antes de terminar de hablar estaba tejiendo con catorce pares de agujas a la vez y Alicia no pudo controlar su curiosidad y su asombro. -¡¿Cómo podrá tejer al tiempo con tantas agujas?! -se preguntaba la niña, desconcertada-. Y a cada minuto saca más y más..., ¡ni que fuera un puercoespín! -¿Sabes remar? -le preguntó la oveja, pasándole un par de agujas de tejer mientras le hablaba.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx