A silbido y palmoteo

18 Hemos llegado a tu puerta bajo la luna de plata. Querido amigo, despierta y escucha esta serenata. Cual tañido de campanas quiero alzar mi voz al viento y que el eco de mi acento lo devuelvan tus ventanas. Sea fluir de fontanas las notas que mi alma vierta. Con el corazón alerta concentrado en noble empeño, temiendo turbar tu sueño hemos llegado a tu puerta. Por ser pasadas las doce comienzo en nombre de Dios seguro de que esta voz tu oído ya la conoce. Que no encuentro mayor goce ni circunstancia más grata, esta noche que desata su templado y dulce abrigo canta tu mejor amigo bajo la luna de plata. Serenata

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