15 Voy a cantar un palmero de esos que llegan al alma. Cuando saque mi pañuelo: «Palmero, sube a la palma». (Porfirio Vásquez A.) La gente se divertía en casa de mi adorada, llegué muy de madrugada porque al padre le temía. Estaba la vida mía para quitarse el sombrero; yo quise jugarme entero y dije, por ver: ¡Qué pasa! Si hay cariño en esta casa voy a cantar un palmero. Cogí el palo trinador como hacen en Chancayllo, afiné en punto maulío y arranqué por sol mayor. Como el padre de mi amor quería perder la calma, a todos les pedí ¡palmas!, al viejo le di un cajón, y entré a puntear un bordón de esos que llegan al alma. Voy a cantar un palmero
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