7 Ensayos 90 años

138 Sara Beatriz Guardia La muy especial atención a la fundamental “cuestión del indio” y el componente mestizo-blanco de la peruanidad es temprana en Mariátegui y resultó ser relevante y duradera para su estudio de la realidad peruana y andina en general. Desde muy joven, con el pseudónimo de Juan Croniqueur, intervino como articulista, primero en La Prensa (1914-1916) y luego en el diario El Tiempo (1916-1919), sobre temas referidos a la civilización del Tahuantinsuyo y a la peruanidad “indo-mestiza”, aportes que luego lo harían internacionalmente famoso como el Amauta (del quechua, Hamawt’a: maestro). En el artículo “Minuto solemne”, al observar el renacimiento de la tradición indio-incaica en la sociedad peruana y las manifestaciones políticas y artísticas de los herederos del Tahuantinsuyo, registraba el “minuto” que vivía Europa con el desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial entre Alemania y Francia y “también aquí en el Perú […] un minuto histórico en la vida nacional […] que llega a una etapa interesantísima. Se diría—escribía Mariátegui con atrevida perspicacia— que asistimos a un renacimiento peruano. Tenemos arte incaico, música incaica y para que nada nos falte nos ha sobrevenido una revolución incaica”.12 Esto último cuando desde el interior profundo y antiguo llegó a Lima la noticia de que “la palabra del general Rumimaquiha despertado a los indios, que [ahora] sueñan con la restauración de su dinastía y de su mascaipacha simbólica, se han levantado en armas y les muestran los puños agresivos a los osados mestizos que los sojuzgan y oprimen”.13 Sin embargo, y por razón de la emancipación cultural que en esos meses el propio mestizo-blanco Mariátegui estaba viviendo, él habla de “renacimiento peruano” porque entiende que se “ha prendido una tea revolucionaria en lo alto de una serranía en la cual trincan y escupen las llamas […] el general Rumimaqui quiere ser inca de Perú. Se abren los huecos para que surjan las sombras del Tahuantinsuyo. Estamos en un minuto solmene. Todas estas circunstancias se confabulan para dictar una sola conclusión. Éste es el renacimiento peruano”.14 12 José Carlos Mariátegui, “Minuto solemne”, El Tiempo (Lima), 25-X-1917, ahora en Mariátegui total, op. cit., tomo 2, pp. 2901-2902. 13 bid. 14 Ibid. En realidad, el episodio comentado por el joven periodista fue uno de los primeros movimientos del“indigenismo político”, protagonizado por el o"cial Teodomiro Gutiérrez Cuevas, comisionado indígena bajo el nombre de Rumi Maqui, que luego del momentáneo fracaso de la rebelión sobrevivió en el Comité Pro-derecho Indígena Tawantinsuyo, junto con otros comités en la sierra, en el cual con#uían “militantes indígenas” y “mensajeros pro indígenas” vinculados con Lima. Sobre ello remito a Ramón Pajuelo, Participación política indígena en la Sierra peruana: una aproximación desde las dinámicas nacionales y locales, Lima, IEP, 2007; y Gerardo Leibner, El

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